XXVI Reunión Internacional del EMGC en Villasarracino, Palencia
Del 30 de mayo al 1 de junio, el municipio de Villasarracino (Palencia) se convirtió, en el epicentro nacional —e internacional— de la pasión por Moto Guzzi. Esta 26ª edición reunió a más de 90 inscritos llegados desde todos los puntos de España y más allá, en un fin de semana donde la amistad, la pasión por las motos y la carretera fueron el lenguaje común.
Una llegada pasada por agua… y una cena para entrar en calor
Ruta por la Montaña Palentina: lagos llenos, pastos verdes y aroma a libertad
Durante el recorrido, el grupo hizo una parada en el mirador del Alto de la Varga, donde se aprovechó para reagruparse y disfrutar de un almuerzo con vistas espectaculares. Un momento para reponer fuerzas, charlar y contemplar el entorno en silencio, mientras las motos descansaban alineadas bajo el sol.








Giancarlo y la Bellagio: anécdota con final feliz (y bridas, claro)
Radius, desde Cúneo: el espíritu Guzzi en estado puro
Durante el encuentro, el concesionario Motocyl también tuvo su espacio destacado, acercando a todos los asistentes tres modelos que representan el presente y el futuro de Moto Guzzi: una elegante V7, una polivalente V85 TT y la esperada nueva Stelvio. Las motos, expuestas en su stand, atrajeron miradas y comentarios durante todo el fin de semana, sirviendo como punto de encuentro entre la tradición y la innovación de la marca.
Un pueblo que se volcó… y manos que hacen posible lo imposible
Si hubo algo que marcó la diferencia este año fue la implicación total de Villasarracino. Desde la acogida inicial hasta los últimos brindis, el pueblo entero se volcó con la reunión: abrieron sus puertas, ofrecieron su ayuda, participaron en la organización y demostraron que los valores de la moto clásica —compañerismo, generosidad, respeto— siguen muy vivos en los pueblos con alma.
Y no podemos cerrar este reportaje sin una mención especial a la estimable ayuda de Óscar, cuya implicación fue clave en muchos momentos del fin de semana. Siempre dispuesto, resolutivo y con buen humor, Óscar fue una de esas piezas invisibles pero esenciales que hacen que todo funcione.
Igualmente, merece un agradecimiento muy especial Francesco, presidente del club, por su esfuerzo incansable, dedicación y trabajo antes, durante y después del evento. Su implicación total fue fundamental para que esta reunión saliera adelante con éxito, y quienes estuvimos allí fuimos testigos de su entrega constante y generosa.


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